Capacitación

El desafío de las Olimpíadas Argentinas DDHH

El área de Educación y DDHH , del Centro de Desarrollo y Asistencia Tecnológica (CEDyAT) es un ámbito independiente sin fines de lucro, con sede en Buenos Aires, República Argentina, que tiene el propósito de desarrollar dispositivos pedagógicos, didácticos y educativos, basados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, dirigidos particularmente a los adolescentes y jóvenes para que se vuelvan defensores de la tolerancia y la paz.

El Cedyat, junto con otras ONG’s amigas, realiza eventos y produce materiales didácticos para despertar el interés sobre los derechos humanos, tal como un vídeo sobre “El Primer Derecho” presentado en la BIBLIOTECA NACIONAL junto con la Sra. Estela Carlotto y los autores del Libro El Ombudsman de la Juventud” (publicación de material inédito en la Argentina), y que transmite la fuerza que da conocer los derechos humanos.

Recientemente, CEDyAT junto con algunas embajadas y la Facultad de Ciencias Sociales de la UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES (UBA) y apoyo del Poder Ejecutivo Nacional, diseñó las “Olimpíadas Argentinas de los Derechos Humanos” cuyo lanzamiento está previsto dentro del marco de celebraciones del BICENTENARIO de la REVOLUCION de Mayo de 1810 que la Argentina tiene proyectado instrumentar durante el presente año.

EDUCAR EN DERECHOS HUMANOS HOY

Mientras diseñamos los materiales didácticos nos estamos preguntando y a su vez respondiendo una pregunta que nos hemos hecho una y otra vez,  dado que desde diciembre de 1983 transitamos por el camino de la democracia ininterrumpida en la República Argentina, queremos hacernos con mayor fuerza y decisión.

La pregunta es:  ¿ educar en derechos humanos:  cómo,  a quiénes y cuándo ?

Cómo educar en derechos humanos ha recibido una variedad de respuestas que comentaremos más adelante. Respecto a quiénes educan en derechos humanos y cuándo, nuestra respuesta es enfática en señalar que, junto con el núcleo familiar, son los profesores y las profesoras los que deben asumir gran parte de este nuevo desafío y que esta tarea no es posible postergarla mas, debe hacerse ahora en una acción masiva, multitudinaria. y pública.  Nuestro horizonte, como equipo interdisciplinario, es que no podemos continuar con un discurso evasivo y una práctica educativa como lo hemos hecho hasta ahora en materia de DDHH.  Para muchos de nosotros, hace ya 35, 30 o 27 años,  en plena dictadura pensábamos también que recuperar la democracia significaba capacitarnos para conocer, defender y exigir el respeto a los derechos humanos.  Sabíamos que en la violación de los derechos no se puede construir una sociedad moderna y democrática. Hoy lo seguimos sosteniendo cada vez que estamos en alguna situación dónde presuntamente exite una violación a los derechos, o actos discriminatorios.

Como institución sostuvimos  y sostenemos que los derechos humanos debieran ser el fundamento ético de un nuevo paradigma cultural para una educación liberadora; transformadora, de una educación para la participación ciudadana en todas sus formas y actividades.

Hablar entonces, de esta realidad no sólo era muy peligroso, sino que además los espacios de interlocución eran muy escasos.  Había temores reales.  Sin embargo, debemos reconocer que algunas instituciones, algunos profesores y profesoras y activistas en derechos humanos, desafiando el contexto represor y apoyados por la solidaridad internacional se organizaron en talleres de educación en derechos humanos, en especial en el ámbito de la educación popular (APDH, SERPAJ, ABUELAS de Plaza de Mayo, Obispos Católicos, Pastores Evangélicos,  Laicos comprometidos, Médicos, Estudiantes Universitarios, ) fueron las ONGs y movimientos populares los que jugaron un rol central . Sabemos bien, que preferentemente hablaban los que habían sido golpeados física, moral y psicológicamente, que sobrevivieron a los años trágicos y oscuros.

Debemos reconocer que pese a las muchas dificultades y obstáculos que se han presentado y los contextos muchas veces adversos la educación en derechos humanos ha ido ganando terreno. Desde ya debemos reconocer los derechos humanos han sido incluidos legalmente al curriculum de casi todos los países. Además, con carácter transversal, los derechos humanos se han incorporados a la educación formal junto con otros temas como el medio ambiente, multiculturalidad, orientación sexual, salud, educación para el consumo etc. en la perspectiva de la formación ciudadana, la formación para la vida y la formación para la vida democrática. De esta manera se ha vinculado a la educación en derechos humanos con una serie de valores como el respeto a la vida, la libertad; la justicia; la solidaridad; la honestidad; la convivencia pacífica; la responsabilidad ciudadana, entre otros. Existe además un avance importante en la cantidad y calidad de los materiales educativos que se han producidos con el fin de trabajar con los y las estudiantes en este tema.

En la Educación no formal, existen diversas instituciones que atienden un abanico de temas y que incluyen una concepción amplia de los derechos humanos Además de las ONGs especializadas, se identifican otras instituciones como las Iglesias, las Vicarias, los gremios, asociaciones vecinales y de fomento,  clubes barriales, escuelas rurales, entre otros, que realizan tareas educativas en materia de educación en derechos humanos.

Algunas Instituciones y ONGs (CELS, UNICEF, INADI, CARITAS, ANDHES, CEPAL, APDH, etc.) abarcan y se preocupan por una variedad de grupos de personas que históricamente han sufrido violaciones reiteradas y permanentes a sus derechos, como son los niños,las niñas, los adolescemtes, las mujeres, los jóvenes, los indígenas, las personas de tercera edad,  etc. , otras se han especializado para atender solo a algunos grupos. Hay algunas instituciones que se especializan en la defensa y promoción de los derechos de la mujer, del SIDA, del tema del medio ambiente; de la defensa de los derechos del al consumidor etc. Es importante hacer ver que la educación no formal ha estado históricamente ligada a la defensa de los derechos humanos, de suerte que se ha entendido que educación sin defensa no tiene sentido, así como la defensa es un proceso educativo.

Durante este período democrático se realizaron también una serie de actividades en el campo de la difusión e investigación de la educación en derechos humanos como por ejemplo la realización de reuniones y congresos nacionales y regionales; de cursos y seminarios. Se crearon boletines y revistas especializadas y se organizaron, tal como ya se indicó, Redes nacionales y regionales. Cabe destacar además, que durante este periodo se realizó la Cumbre Mundial de Derechos Humanos en Viena (1993); se formuló la Declaración del Plan de Acción Integrado sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia de la UNESCO (1994), la reforma Constitucional Argentina (1994) y se promulgó por parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas el Decenio para la Educación en Derechos Humanos (1995-2005). A cinco años de haber concluido ese período, consideramos que el Bicentenario es la oportunidad de un nuevo lanzamiento extracurricular de carácter pedagógico inclusivo, se presenta como desafío en este año 2010 en adelante.

Cabe señalar que junto a los logros se han tenido que sortear múltiples tensiones y problemas

Un primer problema que la educación en derechos humanos ha enfrentado es la marcada tendencia a aceptar el discurso generalizado en la educación argentina de manera acrítica. Existe como un silencio, un conformismo, una complacencia, una condescendencia consciente o inconsciente.

La educación en derechos humanos entra necesariamente en conflicto, en tensión con este discurso “latente” porque es en esencia crítica, cuestionadora, problematizadora.

En esta misma línea se presenta una segunda tensión que deriva de las políticas económicas y sociales en las que se desarrolla la educación en derechos humanos. Se constata que la segmentación espacial y social que han creado las políticas económicas, la postura o concepción hegemónica neoliberal imperante y el desarrollo de un modelo educacional instrumental ponen la educación preferentemente al servicio de la competitividad internacional y no al de la formación ciudadana, constituyendo un escollo serio para la educación en derechos humanos. No es fácil pedirle a ésta levantar una propuesta contra hegemónica. Existe, por así decir un “adelgazamiento temático” de las escuelas para hacerlas eficientes versus la emergencia de temáticas globales y éticas que presionan y cuestionan la cultura escolar.

Hay además una tensión de otra naturaleza y que es recurrente y que tiene relación con los niveles de difusión y masificación de la educación en derechos humanos. Existe la sensación que la convocatoria es restringida a actores conocidos, los por así decir los “conocidos de siempre”. Debemos reconocer que hemos llegado a pocos. El dilema es también entre la profundización o la masificación.

Existen adicionalmente tensiones que se originan en las dificultades prácticas que hay en las escuelas para trabajar la temática de los derechos humanos. Además de ciertas carencias teóricas y prácticas de los docentes en el tema de los derechos humanos, de estar sobrecargados de tareas e innovaciones trabajando en escuelas que están más bien preocupadas de los rendimientos académicos que de la formación del sujeto de derechos, se suma la carencia de organizaciones dedicada a trabajar con los maestros el tema de los derechos humanos

Finalmente es interesante hacer notar que la educación en derechos humanos que ofrecemoscon las Olimpíadas Argentinas de Derechos Humanos intenta ser una propuesta superadora, tanto para las presentes como para las futuras generaciones de Argentinas y Argentinos.